Alergia y vino

Resumen de la conferencia pronunciada en Haro, en junio 2009 y datos
actualizados en marzo 2012.

 

ANTECEDENTES

Los alérgenos son sustancias (moléculas), generalmente de naturaleza proteica, de origen animal o vegetal, capaces de producir trastornos en la salud de las personas que entran en contacto con ellas, bien sea por vía tópica, nasal o bucal. Una característica de estas moléculas es que son capaces de producir trastornos a concentraciones muy bajas.
Estos trastornos pueden ser de carácter leve, moderado o incluso, grave. En este último caso puede producirse la muerte por choque anafiláctico.
Se dice que una persona es alérgica cuando frente a una determinada molécula presenta una respuesta consistente en diversas alteraciones cutáneas (picor, enrojecimiento de la piel, hinchazones, etc.), digestivas (vómitos, diarreas) o somáticas generales (dolor de cabeza, dolores musculares, parálisis de algún miembro, malestar general, subida de tensión, etc.). Como respuesta a determinados procesos bioquímicos que se han desencadenado, puede producirse fiebre en algunos casos, lo cual confunde, a veces, el diagnóstico médico.
El hecho de que algunas personas sean alérgicas está directamente relacionado con sus genes. Asimismo, que lo sean frente a sustancias concretas. Ciertas alergias son hereditarias.
Con frecuencia es difícil, ante un caso de alergia, saber si se trata realmente de una alergia o de una intoxicación alimentaria puesto que el cuadro clínico es con frecuencia coincidente en muchos aspectos.
El número de moléculas alergénicas es muy vasto, pero en el caso del vino se limita a unas pocas, que sepamos.

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